El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) que se implantó como proyecto piloto en el municipio de Almonacid del Marquesado supuso un ahorro del 65,48% de emisiones de CO2 equivalente. (La huella de carbono se mide en masa (tonelada de carbono equivalente). Es decir, por cada 1.000 kg de envases, se emitieron mediante el Sistema de Retorno 0,29 toneladas de CO2 equivalente, frente a 0,84 toneladas de CO2 equivalente emitidas por el Sistema Integral de recogida de residuos tradicional. Según palabras de Elena Gómez, técnica de InclamCO2 y autora del estudio: “Con el Sistema de Retorno disminuye considerablemente la huella de carbono y de implantarse a nivel estatal la reducción adquiriría proporciones espectaculares”.
El estudio evidencia la disminución en el uso de recursos materiales y la diferencia de emisiones entre los dos procedimientos, gracias fundamentalmente a:
-La reducción de necesidades de recogida y transporte de los envases,
-el aumento de la eficiencia energética de la planta de recuperación,
-la eliminación de fases intermedias y
-el aumento considerable en la tasa de recuperación de envases.
Teniendo en cuenta que en España se genera gran cantidad de toneladas de residuos de envases al año, la implantación de un Sistema de Retorno supondría un ahorro considerable. El Sistema de Retorno de envases permite no sólo incrementar la recuperación y reciclaje desde el 35% actual hasta el 90%, sino reintroducir la reutilización, cuyas ventajas ambientales son incuestionables.
Desde Retorna, Eduardo de Miguel, ha destacado la importancia de los resultados del proyecto piloto realizado en Almonacid del Marquesado, porque avalan la viabilidad del Sistema de Retorno (SDDR): “En Almonacid del Marquesado, los comerciantes que han participado han recibido una compensación de unos 500 euros por este mes de colaboración, al haber recibido 2 céntimos por envase; y si fueran tres céntimos como proponemos, la compensación se elevaría a 700-1.000 euros”.
Por su parte, el alcalde de la localidad, Álvaro Martínez, ha insistido en repetidas ocasiones en la excelente participación y acogida de la prueba piloto, tanto de parte de los vecinos como de los propios comerciantes: ‘No entiendo cómo en una situación de crisis no se apuesta por un sistema que ahorra costes, emisiones de CO2, evita enterrar recursos y tiene el apoyo de la ciudadanía”.

