Actualmente, Irlanda consume mayoritariamente envases de bebidas de usar y tirar, con tan sólo un mínimo porcentaje de reutilizables de uso comercial, ‘cosa que tiene graves consecuencias en los porcentajes de basura’, como indica el director de Coastwatch, Karin Dubsky. ‘Los envases de bebida son ideales para todo tipo de actividad al aire libre y con 7.000 kilómetros de costa, el turismo litoral está incrementando y la contaminación está creciendo’, sostiene Dubsky. El director de Coastwatch también señala que sería una gran oportunidad de crear puestos de empleo a través del Sistema de Retorno que ayuden a la prevención de este problema.
El 61% de las botellas de plástico PET en Irlanda -lo que equivale a 43.000 toneladas- siguen yendo a parar a vertederos, mientras que sólo el 55% de las latas de aluminio fueron recicladas.

