‘El Parlamento Europeo y la Comisión han establecido una serie de planes ambiciosos para mejorar el uso de los recursos. Es hora de que los Estados miembros recojan el testigo. La aplicación de este informe supondría crecimiento económico, creación de empleo y protección del medio ambiente. ¿A qué estamos esperando?’, declaró el ponente del informe, el holandés Gerben-Jan Gerbrandy.
La Eurocámara pide a los Estados miembros que recurran a la fiscalidad medioambiental y destaca que de esta forma se podrán reducir otros impuestos como los que gravan las rentas del trabajo, aumentar la competitividad y allanar el camino al desarrollo tecnológico. Incentivos como tipos de IVA reducidos para materiales secundarios también podrían servir para corregir las deficiencias del mercado y promover la innovación.
Los diputados también reiteran su llamamiento al ejecutivo comunitario y a los gobiernos nacionales para que eliminen las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente antes de 2020. Igualmente, reclaman al sector público que refuerce los requisitos de ‘contratación ecológica’ y a la Comisión que evalúe si estos requisitos pueden vincularse a proyectos financiados por la UE.

