La situación en Canarias es alarmante, ya que al tratarse de un territorio protegido reserva de la Biosfera, puede permitirse todavía menos la ineficiencia del actual sistema de reciclaje. De hecho, varias ONG ecologistas ya denunciaron hace algunas semanas esta situación en rueda de prensa, avanzando los resultados de un estudio de caracterización, coordinado por la Fundació Prevenció Residus i Consum, que confirma que en el archipiélago canario sólo entre el 7% y el 15% de los envases ligeros de bebidas pasan por el canal de recogida selectiva. Los representantes de Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y Fundación Global Nature exigieron al parlamento canario que actúe cuanto antes.
Fue precisamente el propio parlamente canario quien aprobó a principios de año una Propuesta no de Ley para implementar en Canarias un Sistema de Retorno de Envases que dé una solución a este 97% de residuos no recuperados selectivamente y que en su mayoría acaban enterrados en el vertedero. En las 40 regiones del mundo, entre las cuáles se encuentran islas como Hawaii o Guam, donde funciona el Sistema de Retorno, los porcentajes de recogida selectiva alcanzan cuotas de hasta el 98.5% de envases recuperados.
Esta realidad dista y mucho de los datos triunfalistas publicados hace algunos días por los actuales gestores del sistema de contenedores, Ecoembes y Ecovidrio. Fue otro esfuerzo más por maquillar de manera zafia la realidad del reciclaje de los envases en España y el artículo de la Opinión de Tenerife es el penultimo ejemplo que lo acredita. Tanto Eurostat como la Agencia Europea del Medio Ambiente subrayan que el porcentaje global de reciclaje en nuestro país es del 15% (incluidos envases), más el 18% de materia orgánica, pero los envasadores insisten en deformar y aumentar sus datos en un esfuerzo desesperado y ridículo por ocultar una gestión ineficaz.

