rovincia canadiense de Quebec está a punto de culminar un proceso de ampliación de su Sistema de Depósito que está llamado a evitar que más de 100 millones de envases de bebidas al año se abandonen y acaben contaminando su territorio. Los beneficios ambientales y económicos de volver a vender ciertas bebidas con depósito han quedado demostrados en Quebec desde 1984, cuando se implantó su Sistema de Depósito actual. Es por ello que la provincia canadiense quiere ahora ir un paso más allá ampliando el tipo de envases que podrán retornarse y doblando la cantidad del propio depósito, que pasará de 5 a 10 céntimos de dólares canadienses.
Este es un patrón que se repite también en Europa, como ha podido comprobarse recientemente. La filtración por parte de Wikileaks de unos correos internos de Coca-Cola Europa demuestra como uno de sus principales objetivos es combatir el aumento de las tasas de reciclaje, los propios Sistemas de Depósito y la proliferación de los envases reutilizables, mucho más sostenibles.
A estas grandes multinacionales no parece que no les preocupa evitar la contaminación que miles de millones de sus latas y botellas generan cada día en regiones como Quebec, Valencia o cualquier otra, sino proteger los intereses económicos de sus accionistas.
Es por ello que las entidades que promueven que en España también se vuelvan a vender las bebidas con depósito manifiestan su total apoyo al gobierno de Quebec para que amplíe su sistema y así consiga proteger mejor sus entornos terrestres y marinos, mejorar el reciclaje los envases de un solo uso y promover los envases reutilizables.
Más de 40 regiones en el mundo apuestan por el Sistema de Depósito como una de las mejores herramientas de protección ambiental y de promoción de una economía circular limpia y es por ello que el liderazgo y el ejemplo que se mande, ya sea desde Quebec, desde Valencia o desde cualquier otra región del mundo, nos situará cada vez más cerca de un planeta más sostenible y próspero.

